viernes, 9 de marzo de 2012

A VECES NECESITAMOS UN POCO DE SUR PARA PODER VER EL NORTE.

Ójala pudiéramos huír por un día. Huír de nuestra vida, de nuestras obligaciones, de nuestros conocidos. Viajar a un lugar exótico. Bañarnos solos en la playa de una isla desierta, abrazarnos bajo el sol. Correr por toda la arena. Emborracharnos y bailar toda la noche. Comernos a besos como si el resto del mundo no existiera. Tumbarnos en medio de la nada, bajo las estrellas y confiarle nuestro secreto a la luna. Experimentar el placer de despertarme a tu lado, empapados de pasión.