Le enseñó una foto de ella, y durante unos segundos él se quedo observando la foto...
- ¿La conoces? - Preguntó. Un silencio largo acompañado de un suspiro contestó.
- ¿Eso qué quiere decir? ¿La has visto alguna vez?
- Él sin decir nada pensó para sí mismo: La conozco, claro que la conozco he compartido más de la mitad de esta vida con ella, que el poco tiempo que disfrute de ella fue suficiente para recordarla cada día...
- ¿Me estas escuchando? ¿La conoces? Volvió a preguntar…y él, apartando la mirada dijo:
- No, no la conozco…
- ¿Puedes mirar otra vez la foto? Me han dicho que la podías conocer...
Él volvió a mirar la foto…Pero esta vez detalladamente. Se fijó en su muñeca (todavía seguía llevando la pulsera que le había regalado meses atrás…) Se fijó en su corte de pelo, le encantaba que se cortara el flequillo; le hacia la cara más inocente y eso le encantaba. En esa foto ella estaba sentada en aquella calle donde tantas tardes paso con él...
- ¿Y bien?
- No, no sé quien es, ojalá la conociera...
- ¿Para que la quieres conocer?
- Porque así tendría la oportunidad de volver a conquistarla y de cambiar la historia; de hacer que ni ella ni yo mandáramos todo a la mierda y que los dos nos diéramos cuenta de todo lo que hicimos mal…
- ¿Pero entonces, la conoces muy bien?
- No, porque si ahora la viera haríamos como si no nos conociéramos…